Afortunada como pocas, estas vacaciones de julio pude tomarme unos días para salir de Chile a EEUU con mi familia (sin hijos): abstraerme en un espacio de silencio y de ocio – tan escasos en nuestra vida cotidiana – y reflexionar acerca de los mas diversos temas. Valorar como Chile ha avanzado hacia ser un país de vanguardia: hoy ir a un supermercado en EEUU no produce el mismo efecto de antaño; las carreteras ya no se sienten tan modernas y las grandes compañías de retail estadounidense se parecen cada vez mas a las chilenas. Todas estas realidades impensables hace no tanto tiempo atrás.
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